Por decimoseptimo año consecutivo, continuo la tradición de publicar mis propósitos de año nuevo, como excusa para pensar en que me gustaría ser, más allá de lo que hago hoy.
2025: ELIMINA LA URGENCIA
Después de pasarme un año entero pensando qué quería ser y cómo podía conseguirlo, en 2025 me propuse intentar alcanzar mis objetivos de forma sostenible, eliminando la urgencia de mi vida.
Y, para lograrlo, mi plan pasaba no por pausar cosas, sino hacerlas de forma más pausada. Hoy, 365 días después, puedo afirmar sin lugar a dudas que FRACASÉ ESTREPITOSAMENTE.
Oh, como en 2024, acabé haciendo muchas cosas. Escribí otras 52 bonilistas, organizamos la décima edición de la TRG, consolidamos la compañía que he cofundado ya en su primer año, lanzamos un fondo de inversión y —aunque no estaba en nuestros planes— ante la pretensión de nuestros caseros de subirnos 500€ el alquiler, Candela y yo nos compramos nuestro primer piso, después de 15 años casados. La foto que encabeza este artículo la tomamos en la terraza el día que firmamos la hipoteca.
No soy tan majadero como para no valorar lo QUÉ he hecho, pero para alguien que sigue un framework basado en «Hábitos Atómicos» desde 2024, los logros son solo una constatación de CÓMO vivimos. De nuestros hábitos. Y deberíamos adoptar los que creamos que tendría el tipo de persona queremos ser. De dentro para fuera, de más a menos importante, identidad, hábitos y logros.

Y, en ese sentido, creo que hoy estoy más lejos de parecerme a la persona que quiero ser que hace un año.
- Una presencia positiva como padre, hijo, marido, amigo y compañero 🤔 IGUAL. Asistí a la boda de Edurne y Dani, viaje a Málaga para celebrar el 50º cumpleaños de Molpe DOS veces y he hecho de anfitrión en Galicia varias, pero no he dedicado —ni de lejos— el tiempo que quiero a la que gente que quiero. Especialmente a mis hijos.
- Una persona saludable, física e intelectualmente 👎 MÁS LEJOS. Llego a 2026 gordo y en mucho peor estado de forma que en 2025. Que me diera un cólico nefrítico en mitad de la TRGx y que haya estado casi un mes sin hacer ejercicio no ha ayudado. La edad, tampoco, pero no son más que excusas. El único culpable he sido yo, por no seguir los hábitos que seguiría la persona que quiero ser. Punto. Tengo que dejar de combatir la ansiedad asaltando la nevera.
- Alguien que lleva las riendas de su vida y sabe disfrutarla 👎 MÁS LEJOS. Porque, como se deduce de los dos puntos anteriores, no he controlado en absoluto los tiempos y prioridades en mi vida, sino que la he supeditado por completo a la consecución de los logros que antes he mencionado.
Si alguno tenéis interés en saber cómo pude caer hasta ahí, pulsar en VER MÁS ...
SISTEMA/HABITOS
Para llegar a convertirte en la persona que quieres ser, no debes marcarte metas puntuales sino seguir los hábitos que tendría esa persona. En 2025, los abandoné hasta tal punto que incluso dejé de documentar mi progreso. Ahí fue donde todo empezó a torcerse.
Por poneros un ejemplo, solo en Strava tengo registrados 130 entrenamientos y a eso habría que sumarle las 3 clases de crossfit a las que suelo asistir cada semana. Sin embargo, solo hice seguimiento del hábito de hacer ejercicio hasta la sesión número 103. En cualquier caso, os copio la lista tal y como ha quedado en el post del año pasado, para que podáis comprobar el abandono.
Ver seguimiento de hábitos en 2025
DIARIOS
SEMANALES
MENSUALES
OBJETIVOS
Si los objetivos son solo un mero indicador de que hemos adoptado los hábitos de la persona que queremos ser —o, al menos, que estamos en camino de hacerlo—, como es lógico, en 2025 hubo muchos que no alcancé.
Ver objetivos alcanzados y fallados en 2025
Lo supedité todo a la consecución de mis dos objetivos principales. No me arrepiento ni me fustigo, porque al fin y al cabo estaba creando el medio de vida con el que espero dar de comer a mi familia después de más de un año sin tener ingresos regulares, pero eso no evita que me sienta frustrado.
Si incluimos la BOLA EXTRA que supuso comprar una casa, cerré un 2025 en el que hice un montón de cosas, pero me centré tanto en lo que estaba haciendo que no presté atención a lo más importante. Por eso, el próximo año mi prioridad será…
2026: RECUPERAR EL POR QUÉ
Si lo piensas bien, el círculo de hábitos atómicos se parece mucho al Golden Circle que implementan las organizaciones más exitosas. Primero definen por qué existen, después cómo van a cumplir su objetivo y, finalmente, qué hacen para conseguirlo. No al revés.

Sigo teniendo claro el tipo de persona que quiero ser, así que, mi principal propósito para 2026 es que lo mucho o poco que haga pivote siempre alrededor de ese por qué, en vez de volver a permitir que el día a día me aleje del mismo.
- Una presencia positiva como padre, hijo, marido, amigo y compañero.
- Una persona saludable, física e intelectualmente.
- Alguien que lleva las riendas de su vida y sabe disfrutarla.
SISTEMA / HÁBITOS
También sigo creyendo que la mejor forma de conseguirlo es con un sistema de hábitos que reflejen lo que queremos ser, no las metas que queremos alcanzar. Como no ha cambiado quién quiero ser, no me hace falta modificarlos sino seguirlos.
SEGUIMIENTO
Como he podido comprobar en 2025, una parte fundamental de un sistema de hábitos es el seguimiento de los mismos. Y, una vez más, he decidido hacerlo de forma pública.
DIARIOS
SEMANALES
MENSUALES
Para que un sistema como este sea sostenible en el tiempo, sigo creyendo que la mejor estrategia es eliminar la urgencia en la medida de lo posible, para poder centrarse en lo importante. Evitar las fechas de entrega y compromisos, excepto que sean estrictamente necesarios. Algo que se refleja en la deliberada simplificación de mis…
OBJETIVOS O PROPÓSITOS
Finalmente, estos serían los objetivos «tradicionales» que todo el mundo espera en unos propósitos de año nuevo, que solo deben servir para confirmar que el sistema de hábitos está funcionando:
Uso este post como un contrato que firmo conmigo mismo —con toda mi Comunidad como notario— y al que volver recurrentemente semana tras semana, pero también como recordatorio de lo que fue 2025, porque no hay ningún sistema de hábitos y objetivos que pueda recoger todas nuestras vivencias.

































